
Un día como hoy, hace exactamente un año atrás estaba dejando a Marti en un quirófano para someterse una cirugía cardíaca muy difícil.
No soy de recordar fechas, aniversarios etc, pero éste hace días está dando vueltas en mi cabeza y hay un momento en particular que empezó a tomar sentido para mí.
La cirugía de Marti fue en Bs As. A la vuelta, en el puerto estaban los abuelos, primos, tíos y algunos amigos cercanos esperándonos.
Cuando salimos, Marti, que iba en su coche sentada, agachó la cabeza e hizo un gesto con su cuerpo como de esconderse. Se puso en la posición que habitualmente llamamos “Bicho bolita”.
Hoy, después de todo lo que hemos vivido este año, este echo toma mucho sentido.
Marti estuvo mucho tiempo sintiendo miedo por las cosas cotidianas. Ir a la playa le daba miedo, un castillo inflable en un cumple, que un amigo corriera, todo generaba una reacción en ella. Sólo algunos éramos conscientes de lo que vivió y por eso lo entendíamos.
Pero tuvimos que lidiar muchísimo con la presión de otros adultos (sin maldad obviamente) para “que actuará como cualquier otro niño.“
“No tengas miedo”, “no es para tanto” “subite al castillo, no pasa nada” “esto no es nada”.
Y sí, para ella si lo era. 💛
El caso de Marti es un caso de una vivencia extrema y sé que no tiene comparación pero me hace pensar en las muchas veces que como adultos forzamos el proceso de las emociones de los niños. El tener miedo no es “no pasa nada”. Sí pasa y hay que validar la emoción para poder enfrentarla.
Una aclaración importante, en este caso, como papás decidimos darle la herramienta de tener un espacio de terapia que fue fundamental en nuestro equipo para ayudarla a sanar y poder seguir.
Marti un año después, a sus cortos 4 añitos, logró transformar este momento traumático, tomando consciencia de lo que vivió, validando el enojo, el miedo, el dolor y logró llegar a quien es hoy.
Una niña feliz, transgresora, que cuando sea grande quiere ser doctora para curar a los demás, que se desvive por un castillo inflable en un cumple…
𝙍𝙚𝙨𝙥𝙚𝙩𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙡𝙤𝙨 𝙚𝙨𝙥𝙖𝙘𝙞𝙤𝙨, 𝙡𝙖𝙨 𝙚𝙢𝙤𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙮 𝙚𝙡 𝙙𝙚𝙨𝙖𝙧𝙧𝙤𝙡𝙡𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙢á𝙨 𝙥𝙚𝙦𝙪𝙚𝙨. ♥️